Descripción
Este tema ofrece una comprensión profunda de la evaluación auténtica, un enfoque planteado por Wiggins (1990) que busca cerrar la brecha entre las demandas del mundo profesional y las prácticas evaluativas universitarias. Iniciamos analizando por qué las evaluaciones tradicionales suelen quedarse cortas al medir competencias reales, y cómo la evaluación auténtica permite valorar desempeños complejos en contextos significativos.
La segunda sección aborda el diseño de tareas auténticas, que deben ir más allá de ejercicios académicos y constituir situaciones análogas a las que los estudiantes enfrentarán en su vida profesional. Se presentan los pasos clave para su planificación —incluyendo la formulación del desafío, el contexto, los criterios y los productos esperados— junto con instrumentos adecuados como rúbricas, portafolios y matrices de desempeño.
A continuación, exploramos el papel transformador de la retroalimentación en la evaluación auténtica, donde esta funciona como un proceso continuo más que como un resultado final. Se analizan estrategias para fortalecer el feedback formativo y la participación activa del estudiante mediante la autoevaluación y la coevaluación, potenciando el aprendizaje autónomo y el desarrollo del juicio profesional.
Finalmente, el tema examina los desafíos prácticos y éticos que implica la implementación de la evaluación auténtica en la educación superior, como el tiempo requerido, los sesgos, la equidad, la coherencia institucional y la sostenibilidad del proceso. Se ofrecen estrategias realistas para superar estos obstáculos y garantizar que la evaluación auténtica se convierta en una práctica viable, justa y duradera en nuestras instituciones.




