Curso 7: Estrategias Didácticas para el Aprendizaje Autónomo

$ 67,90 IVA INC.

Este curso desarrolla las competencias necesarias para diseñar, implementar y evaluar experiencias de aprendizaje basadas en metodologías activas en la educación superior. Integra fundamentos teóricos, criterios de selección metodológica, estrategias centradas en la participación y el pensamiento crítico, uso de estudios de caso, ABP, aprendizaje colaborativo, gamificación, microaprendizaje, aprendizaje invertido, evaluación auténtica y diseño intencional de actividades presenciales, híbridas y online.

SKU: 7 Categoría:

Descripción

Este curso ofrece una inmersión profunda en el diseño de experiencias de aprendizaje basadas en metodologías activas, concebidas como herramientas centrales para promover la participación, el pensamiento crítico, la autonomía y la construcción colectiva del conocimiento en la educación superior. A través de un recorrido integral, el participante comprenderá cómo pasar del modelo expositivo tradicional a un enfoque centrado en la acción y la agencia del estudiante, integrando criterios teóricos, estrategias didácticas y recursos tecnológicos.

El viaje inicia con un análisis sólido de los fundamentos del aprendizaje activo, explorando los aportes clave del constructivismo, el socioconstructivismo, la andragogía y la heutagogía. Se revisa cómo estos enfoques cuestionan el rol tradicional del docente como transmisor de contenidos y lo posicionan como diseñador de experiencias, mediador cognitivo y facilitador reflexivo. Asimismo, el curso introduce principios esenciales como la motivación intrínseca, la activación de conocimientos previos, el aprendizaje significativo, la metacognición y la transferencia del conocimiento.

En el segundo tramo, el curso profundiza en los criterios para seleccionar y justificar metodologías activas, integrando los lineamientos de Díaz Barriga, Biggs y Tang, Laurillard y otros referentes contemporáneos. Se analizan los factores que orientan una elección pedagógica rigurosa: resultados de aprendizaje esperados, nivel cognitivo requerido, competencias transversales, características del grupo, contexto institucional, modalidad de enseñanza y recursos tecnológicos disponibles. Se revisan los riesgos comunes —eclecticismo incoherente, modas metodológicas, falta de alineación— y cómo evitarlos para garantizar coherencia y efectividad.

Posteriormente, el participante explorará un amplio repertorio de metodologías activas, entre ellas:

Aprendizaje Basado en Problemas (ABP/PBL)

Método de Casos

Aprendizaje Basado en Proyectos

Aprendizaje Colaborativo y Cooperativo

Aprendizaje Experiencial y Simulaciones

Aprendizaje Invertido (Flipped Classroom)

Gamificación y aprendizaje basado en retos

Aprendizaje por investigación y mini-indagaciones

Aprendizaje dialógico y seminarios socráticos

Microlearning

Se estudian sus fundamentos, estructura, roles, potencialidades, limitaciones y la justificación metodológica que respalda su implementación en contextos universitarios.

Avanzando en el proceso, el curso guía al participante en el diseño intencional de experiencias de aprendizaje, aplicando elementos como la secuenciación cognitiva, los niveles de abstracción, la complejidad del desafío, el aprendizaje cooperativo estructurado, los andamiajes (scaffolding), la retroalimentación y la regulación emocional del estudiante. Se revisan estrategias para transformar actividades pasivas en experiencias ricas en diálogo, indagación, creatividad y toma de decisiones.

Un módulo completo está dedicado al diseño de actividades participativas para cada momento didáctico: apertura, desarrollo y cierre. Se abordan técnicas para activar conocimientos previos, promover análisis crítico, facilitar discusiones profundas, aumentar la participación equitativa, gestionar la voz dominante y sostener la motivación. Se incluye la construcción de guías de discusión, organizadores gráficos, desafíos cognitivos, rúbricas de observación y mecanismos para estimular la reflexión metacognitiva.

El curso incorpora una visión contemporánea del rol del docente en contextos activos, entendiendo que su presencia se transforma en observador estratégico, facilitador del diálogo, modelador intelectual, mediador emocional y curador de recursos. Se analizan los desafíos comunes —resistencia estudiantil, baja participación, falta de preparación, gestión del tiempo— y las tácticas para superarlos con firmeza pedagógica y sensibilidad relacional.

La implementación de metodologías activas exige también el desarrollo de competencias digitales, especialmente en contextos híbridos y online. Por ello, el curso presenta herramientas tecnológicas que potencian la participación: pizarras colaborativas, encuestas en tiempo real, simuladores, plataformas de proyectos, espacios de escritura colectiva, rutas de aprendizaje, microvideos y comunidades digitales. Se analizan las implicaciones del diseño en Moodle, Classroom, Canvas, Blackboard, Teams y Zoom, garantizando una experiencia integrada.

Una sección especial aborda cómo promover la participación equitativa y la inclusión, integrando principios de Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), estrategias de accesibilidad, manejo de grupos diversos, diferencias culturales y neurodivergencias. Se exploran dinámicas para gestionar grupos silenciosos, estudiantes resistentes, tensiones interpersonales y la fatiga cognitiva en entornos digitales.

El curso integra también un módulo sobre evaluación auténtica en metodologías activas, revisando instrumentos como portafolios, rúbricas analíticas, desempeños situados, diarios reflexivos, presentaciones profesionales, escenarios simulados y estudios de caso evaluativos. Se enfatiza la alineación entre actividad, evaluación y retroalimentación, y cómo medir el aprendizaje en experiencias complejas sin perder rigor ni afectividad pedagógica.

Finalmente, el curso culmina con una visión estratégica sobre la innovación sostenible, invitando al participante a diseñar su propio plan de implementación gradual de metodologías activas en sus cursos, evaluando su impacto y construyendo una práctica reflexiva permanente. Se revisan modelos de investigación-acción para mejorar la docencia, así como estrategias para construir comunidades de práctica que sostengan la mejora continua.

En conjunto, este curso convierte el aula universitaria en un laboratorio de participación significativa, pensamiento crítico, colaboración auténtica y aprendizaje transformador.